viernes, 4 de marzo de 2011

La evolución de los metadatos

El conjunto de metadatos que puede especificarse en la catalogación es grande
Foto: British Library (*)
Las distinciones de clasificación son muchas y complejas y por ello el conjunto de metadatos que puede especificarse para caracterizar un material bibliográfico puede ser de varios centenares. En efecto, a la hora de  caracterizar una referencia es mucho lo que puede decirse como información asociada a un registro bibliotecario. Esto se reflejó en los años setenta con un hito histórico en materia de clasificación de recursos bibliohemerográficos e intercambio de metadatos: el desarrollo de los llamados formatos MARC para el intercambio de registros catalográficos. Este paso representó un salto hacia delante al crear un sistema de intercambio de información útil para el procesamiento con computadores que comenzaban a proliferar en las corporaciones y a extenderse en las bibliotecas. Los formatos MARC facilitaban el intercambio de registros entre sistemas, pero su gran cantidad de distinciones los hacían muy difícil de manejar para los humanos. Cuatro décadas después, con computadores, sistemas y prácticas de uso de información que son muy diferentes cabe preguntarse ¿cuál es la vigencia del MARC? ¿Hacia donde están evolucionando los metadatos?

Cultura y herramientas diferentes
La cultura y las herramientas de hoy son muy diferentes de la de hace cuarenta años y por eso es natural que hayan cambios de significación en el modo como clasificamos, como catalogamos los registros bibliotecarios, como los intercambiamos, como armamos redes de bibliotecas, como distinguimos los metadatos como categorías lógicas, como los almacenamos, cómo los intercambiamos y donde colocamos los acentos en esas actividades cuando desarrollamos catálogos colectivos, bibliotecas virtuales, bibliotecas digitales y nuevos conceptos de información en el ciberespacio actual.

El principio y el MARC
El MARC no estuvo en el principio de la automatización bibliotecaria, ni mucho menos de las bibliotecas, pero no fue por casualidad que llegamos a él en los años setenta y no es tampoco casualidad que su legado, con transformaciones continuas, llegue a nuestros días.

Puede decirse, con propiedad, que toda la computación bibliotecaria ha tenido históricamente que ver con el MARC que definió en épocas tempranas como registrar la información de autoridades, registros bibliográficos y los registros de los poseedores de copias. El MARC pretendió y en gran medida logró hacer distinciones muy pormenorizadas y exhaustivas y expresarlas en un lenguaje estandarizado sintetizando el conocimiento bibliotecológico de la época.

Los cambios en el MARC
La complejidad del MARC evolucionó de forma diferente a lo largo de la historia. En los ochenta se produjo una explosión divergente que creó una serie de estándares MARC de países, pero pronto se vio que esto tenía poco sentido y se trabajó en un proceso de unificación que convergió en el llamado MARC 21.

Después del MARC 21
Después del MARC 21 ocurrieron cosas muy interesantes, el MARCXML y el MODS, entre otras. Para los que trabajamos en o con bibliotecas y para los jóvenes estudiantes de Ciencias de la Información es importante entender esta evolución para entender dónde estamos, cómo llegamos aquí y adónde estamos yendo en las bibliotecas. Nos proponemos entrar en estos temas en próximos “post”.

(*) Fotografía de la British Library: http://artandhistory.wordpress.com/2010/01/30/british-library


2 comentarios:

Laura Donadeo dijo...

Bueno, titularlo La evolución de los metadatos y quedarte en el MARC me parece publicidad engañosa, jaja!! Sería más bien El origen de los metadatos.
Encantada de leerte en cualquier caso.

Anónimo dijo...

¿Quería preguntar cuantos que años más se utilizará el marc?